“Lisboa es luz y melancolía, un puente entre el pasado y el horizonte infinito.”
Lisboa la visitamos con relativa frecuencia desde finales de los 80 y he regresado varias veces desde 2004. Ciudad de colinas, tranvías y azulejos, combina tradición y vida contemporánea. Podría vivir en Lisboa sin problema. Me atrae tener el mar cerca y el ritmo tranquilo de la ciudad.
Llegada y alojamiento
Suelo llegar en coche desde Badajoz (trayecto cómodo). El tren no destaca por rapidez ni comodidad; el avión es una gran alternativa desde varias ciudades. Nos alojamos cerca de la Plaza del Marqués de Pombal: zona tranquila, bien comunicada y con buena oferta hotelera.
Itinerario por la ciudad
Alfama, Chiado y Barrio Alto en el 28
Lisboa se disfruta a pie o en el tranvía 28, que recorre Alfama, Chiado y Barrio Alto. Alfama es mi rincón favorito: cuestas empedradas, ropa tendida, fachadas antiguas y, a veces, fado asomando por las ventanas.
La Plaza del Comercio se abre al Tajo como un salón urbano. La Catedral (Sé) mezcla siglos y estilos, y es una parada perfecta para entender la historia de la ciudad.
Parque de las Naciones y excursión a Sintra
Para un contraste moderno, el Parque de las Naciones (Expo 98) ofrece paseos junto al río y arquitectura contemporánea. Desde Lisboa, Sintra es una excursión perfecta de un día: palacios, jardines y aire romántico (conviene salir temprano).
Gastronomía
Cocina honesta y sabrosa: bacalhau à Brás (dourado), carne de cerdo con almejas y los pasteles de nata. Consejo: aléjate un par de calles de las zonas más turísticas para encontrar mejores precios y ambiente local.
Parada dulce: pastéis de nata
Compras y paseos
Tiendas y cafés del Chiado.
Ambiente nocturno en Barrio Alto.
Miradores de Graça y Santa Luzia hacia el Tajo.
Lisboa para quedarse
Lisboa no es solo un destino: es una posibilidad de hogar. Entre tranvías, miradores y el Tajo, cada visita confirma lo mismo: volver… o quedarse.
Etiquetas: viajes, Lisboa, Portugal, Europa, capitales, turismo cultural, Belém, Alfama, tranvía 28, pasteles de nata
Antes las distancias eran mayores porque el espacio se mide por el tiempo.
José Luis Borges
Redescubriendo Biar: una escapada cerca de casa (6 de abril de 2024)
El pasado 6 de abril decidimos dedicar la mañana a redescubrir Biar, un pueblo al que no volvíamos desde hacía muchos años. Situado en el interior de la provincia de Alicante, a unos 50 km de El Campello, Biar es un destino cercano, perfecto para una escapada corta.
Con unos 3.000 habitantes, Biar está enclavado en una zona montañosa, en plena Sierra de Mariola. El trayecto en coche es cómodo y en poco más de media hora ya estábamos caminando por sus calles.
Desde nuestra última visita en 2011, el pueblo no ha cambiado mucho. Al comparar nuestras impresiones con las fotos de entonces (que ahora forman parte del vídeo que hemos compartido), confirmamos que Biar sigue conservando ese aire tranquilo y acogedor de siempre.
Lo más destacado de la visita fue el castillo de Biar, que se alza sobre la colina y domina el paisaje del pueblo. Desde allí, se tienen buenas vistas del casco urbano y las sierras que lo rodean.
En el centro, la Plaza del Ayuntamiento sigue siendo el corazón del pueblo. Allí se encuentra la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, un templo renacentista que, aunque con una fachada algo deteriorada, mantiene su presencia majestuosa.
Desde la plaza, las calles ascienden hacia el castillo. Son calles empinadas y estrechas, con fachadas sencillas y bien cuidadas. A medida que se sube, el ambiente se vuelve más silencioso, y el paisaje más amplio.
A mitad del recorrido, hicimos una pausa en una de esas calles con pendiente. Nos sentamos en una de las mesas del bar El Carajo, colocadas en plena calle, al sol. Tomamos una cerveza fría y una buena ensaladilla rusa, perfecta para reponer fuerzas.
La combinación de buen tiempo, entorno tranquilo y comida sencilla hizo que fuera una mañana agradable, ideal para una escapada sin prisas.
Biar sigue siendo un destino cercano que vale la pena redescubrir. Conserva su carácter histórico y su ritmo pausado. Para quienes viven en la provincia de Alicante, es una opción recomendable para desconectar durante unas horas y disfrutar de la historia y el paisaje sin ir muy lejos.
Anfiteatro romano visto desde el Balcón del Mediterráneo
"Vivir en los corazones que dejamos tras nosotros, eso no es morir."
Thomas Campbell
En febrero de 2024 retomamos nuestras escapadas de dos noches, breves pero suficientes para descubrir lugares con historia sin alejarnos demasiado de El Campello. Esta vez el destino fue Tarragona, una ciudad que conocíamos solo de paso y que merecía una visita en profundidad.
Llegada y alojamiento
Nos alojamos en el Hotel Tancat de Codorniu, en Alcanar, el primer pueblo de la provincia de Tarragona, a solo una hora de la ciudad y a 15 minutos de Vinaroz. Una cabaña independiente con todas las comodidades, en un entorno ideal para el descanso. Un lugar al que, sin duda, volveríamos.
Itinerario por la ciudad
Tarde en Vinaroz
Antes de la primera noche visitamos Vinaroz (Castellón), con su paseo marítimo tranquilo y un clima invernal agradable.
Pasteles en la Patisseria Cocoa.
Exposición sobre el Carnaval de Vinaroz en una antigua iglesia junto al mercado central.
Tarragona: historia viva
Llegar a Tarragona no fue sencillo: una huelga de agricultores retrasó el acceso, pero valió la pena. Empezamos en el Balcón del Mediterráneo, con vistas espectaculares al mar y al anfiteatro romano (siglo II d.C.), que en el pasado acogió luchas de gladiadores y, con el tiempo, iglesias, conventos y hasta una prisión.
Almuerzo y Catedral
Comimos en el restaurante Gure Etoki, en el centro histórico. Después visitamos la Catedral de Tarragona, un edificio que combina románico, gótico y renacentista, reflejo de siglos de historia.
Murallas y restos imperiales
Recorrimos parte de la muralla romana, con 800 metros de trazado conservado. También visitamos los restos del palacio del emperador Augusto, símbolo del poder de Tarraco en época imperial.
El teatro romano
Quedan pocos restos del teatro romano, pero fotos de 1909 muestran su relevancia. Hoy el entorno está parcialmente ocupado por edificaciones modernas.
Gastronomía
Destacamos la cocina local del restaurante Gure Etoki y los dulces de la Patisseria Cocoa en Vinaroz. En el casco antiguo de Tarragona abundan restaurantes y terrazas donde probar calçots, arroces marineros y vinos de la DO Tarragona.
Compras y paseos
Paseo marítimo de Vinaroz.
Calles peatonales del centro histórico de Tarragona.
Recorrido por el perímetro de la muralla romana.
Un viaje en el tiempo
Tarragona combina su legado romano con un presente vivo y turístico. Visitarla es recorrer siglos de historia, en una ciudad abierta al mar que podría aspirar, por historia y peso urbano, a ser capital de Cataluña.
Viena en invierno: mercados navideños y arquitectura imperial
Viena, diciembre de 2023.
"Viena combina su herencia imperial con el ambiente acogedor de los mercadillos navideños"
Trece años después, regresamos a Viena. Para mí fue la quinta visita y, como siempre, descubrí nuevos rincones. En esta ocasión viajamos con mi hermana menor y su marido para recorrer los mercados navideños, una de las tradiciones más especiales de la ciudad en diciembre.
Llegada y alojamiento
Nos alojamos en el Hotel Exe Viena, bien comunicado y a unos 10 minutos en tranvía de la Plaza del Ayuntamiento. El tranvía número 44 pasa por delante y deja junto al Parlamento.
Itinerario por la ciudad
Palacio de Schönbrunn
Visitamos de nuevo el Palacio de Schönbrunn, incluyendo su interior y el Museo de Carruajes. Almorzamos en la cafetería del recinto, con salchichas, puré y goulash. Frente al palacio se encuentra el mercado navideño de Schönbrunn, uno de los más bonitos por su entorno.
Catedral de San Esteban y alrededores
Accedimos al interior de la Catedral de San Esteban (entrada 6 €) y paseamos por calles cercanas como Graben y Kärntner Strasse, con tiendas decoradas. Almorzamos en Vapiano Moulin Rouge, especializado en pasta y pizza al momento.
Biblioteca Nacional y Cripta Imperial
Recorrimos la Biblioteca Nacional y la Cripta Imperial bajo la iglesia de los Capuchinos, donde descansan los Habsburgo. En la zona visitamos también el mercado de Freyung, acogedor y perfecto para probar vino caliente.
Ayuntamiento y zona de los museos
El mercado frente al Rathaus es el más grande de Viena. A su alrededor se encuentran el Parlamento, la Iglesia Votiva y la Plaza Maria-Theresien con su mercado entre museos. Dejamos pendiente visitar el MuseumsQuartier.
Belvedere, Karlplatz y Secesión
En la última jornada visitamos el Palacio de Belvedere con obras de Gustav Klimt, caminamos hasta Karlplatz para ver la Iglesia de San Carlos Borromeo y terminamos en la Secesión, donde se expone el famoso friso de Klimt. Almorzamos en Bier & Bierli, buena comida a precios razonables.
Gastronomía
En Viena destacan las salchichas, el goulash, el schnitzel y los dulces como la tarta Sacher. Los mercados navideños son ideales para probar vino caliente y dulces típicos. Los precios en restaurantes varían entre 15 € y 25 € por persona.
Compras y paseos
Mercados navideños (Rathaus, Schönbrunn, Freyung)
Tiendas de Graben y Kärntner Strasse
Paseos por el centro histórico y zonas imperiales
Viena permanece inmutable
La seguridad, limpieza y ambiente cultural de Viena se mantienen intactos con el tiempo. En diciembre, la ciudad combina majestuosidad imperial con la calidez de sus mercados navideños, convirtiéndose en uno de los destinos europeos más recomendables para esta época.
Etiquetas:viajes, Viena, Austria, Europa, capitales, turismo cultural
Nápoles y Pompeya: caos, alma y belleza frente al Vesubio
"Una ciudad real, vibrante y sin filtros: Italia en estado puro."
Estuvimos cinco días en Nápoles y sus alrededores. Es una ciudad con contrastes: calles muy transitadas y un centro histórico que puede resultar caótico. Al mismo tiempo, cuenta con importantes yacimientos y patrimonio arqueológico. Nápoles combina vida cotidiana e historia antigua en un mismo espacio.
Llegada y alojamiento
Nos alojamos en la zona de la estación central, práctica para moverse pero con signos de degradación urbana. A medida que te acercas al entorno del Duomo (San Genaro), el ritmo cambia: iglesias históricas, vida de barrio y una Nápoles más auténtica. Consejo: lleva margen de tiempo para transportes y entradas; la Campania Card puede fallar con los QR.
Itinerario por la ciudad
Día 1 · Centro histórico y Duomo
Recorrimos el casco antiguo: Catedral de San Genaro (reliquia y cabeza del patrón), y la Iglesia de Jesús el Nuevo, de fachada pétrea sobria e interior brillante. Primera pizza napolitana en horno de leña: masa sencilla, tomate y mozzarella de libro.
Día 2 · Lluvia, Galería Umberto I y Plaza del Plebiscito
La lluvia cambió planes. Entramos en la Galería Umberto I, paseamos por la Plaza del Plebiscito y bajamos por la calle Toledo, un hervidero de tiendas y voces. Trattoria sencilla para la pasta y café clásico por la tarde.
Día 3 · Pompeya: la ciudad detenida en el tiempo
Desde las 10:00 hasta las 18:00 recorriendo calles, casas, termas, panaderías y el Foro. Pausa a mediodía en un restaurante cercano. A pesar de la afluencia (finales de octubre), la visita fue fluida y emocionante en cada rincón.
Día 4 · Museo Arqueológico Nacional
Días después, completamos la experiencia en el Museo Arqueológico de Nápoles: esculturas, mosaicos y objetos cotidianos rescatados de Pompeya y Herculano. Varias piezas son únicas en el mundo. Lluvia fuera; dentro, un viaje a la Roma antigua.
Día 5 · Palacio Real, Castillo del Uovo y Santa Clara
Mañana en el Palacio Real (junto a Plebiscito). Tarde caminando hasta el Castillo del Uovo para un atardecer con el Vesubio recortado en el horizonte. Intento fallido de Caserta (cerrado), sustituido por el Claustro de Santa Clara, reconstruido tras la II Guerra Mundial.
Gastronomía
Pizza margarita, pasta al forno y dulces tradicionales. Buenos precios fuera de las zonas más turísticas. Consejo: reserva en horas valle y mira siempre el coperto (servicio) en la carta.
Compras y paseos
Calle Toledo – ejes comerciales y vida local.
Galería Umberto I – arquitectura y cafés.
Lungomare hasta el Castillo del Uovo – paseo con vistas al golfo y al Vesubio.
Nápoles: real y memorable
No es una ciudad que guste a todos, pero quien la recorre con tiempo puede conocer una Nápoles auténtica y activa.
Con tres días es posible ver lo principal, incluida Pompeya. Algunos inconvenientes, como los problemas con los códigos QR de la Campania Card, no afectan de forma significativa al viaje.
Londres (2008–2011): Tres viajes, once días y una ciudad irrepetible
Entre 2008 y 2011 viajamos tres veces a Londres. En total sumaron once días y nos permitieron conocer la ciudad con distintos ritmos. En todos los casos, la experiencia fue significativa.
No todo fue positivo. En los aeropuertos de Gatwick y Stansted los controles fronterizos resultaron tensos. El trato fue serio y poco cordial. Aunque el Reino Unido formaba parte de la Unión Europea en ese momento, la recepción no fue especialmente amable. Tampoco percibimos un trato especialmente cercano por parte de la población local.
Lo más destacado fue la oferta cultural. Visitamos la National Gallery, el British Museum y el Victoria & Albert Museum en varias ocasiones. También recorrimos el Tate Modern y el Museo de la Ciudad de Londres. Cada museo aporta una perspectiva distinta sobre el arte y la historia británica. La entrada gratuita a la mayoría de ellos facilita el acceso y convierte a Londres en uno de los principales centros culturales de Europa.
Londres es grande. Para recorrerla es imprescindible usar transporte público. En los tres viajes usamos la Oyster Card, combinando metro y autobús. Organizábamos cada día por zonas: llegábamos a un punto en metro y caminábamos hasta media tarde. Luego regresábamos al hotel para descansar y cenar cerca. Esa estrategia nos permitió disfrutar sin agotarnos.
También paseamos por barrios con personalidad propia: Notting Hill, con su aire bohemio; Covent Garden, con su mezcla de tiendas y vida callejera; Charing Cross, Trafalgar Square y Piccadilly Circus, que siempre vibran con energía. Londres es una ciudad de contrastes, y eso se nota en cada paseo.
Incluso entre 2008 y 2011, notamos cómo cambiaban barrios, comercios y hoteles. Londres está en permanente transformación. Hoy, tras el Brexit, y con una política migratoria más restrictiva, ya no es tan fácil imaginar una escapada espontánea. No sé si volveré. Tal vez no. Pero me queda la certeza de haber conocido una ciudad enorme, exigente, bella y culturalmente generosa.
Viajes realizados a Londres
2008 – Primer viaje (familia). NH Harrington, Kensington y Chelsea.
2010 – Segundo viaje (pareja). Ibis London Earls Court, Brompton.
2011 – Tercer viaje (con Carmen, en Cambridge). Residencia universitaria en Kensington.
2024 – Viajamos a Cambridge pero no visitamos Londres.
Total: 11 días en Londres.
Vídeo: Londres – Recuerdos de tres viajes
Etiquetas: Londres, Reino Unido, viajes, capitales, museos, turismo cultural, arquitectura, transporte público, Oyster Card, barrios de Londres
Se necesitan dos años para aprender hablar y sesenta para aprender a callar.
Hernest Hemingway
Dos viajes, una misma emoción
A lo largo de dos viajes, uno en el verano de 2011 y otro en 2024, recorrimos la región de East Anglia. Ambos estuvieron vinculados a la estancia de nuestra hija Carmen en la Universidad de Cambridge. Lo que comenzó como una visita familiar terminó convirtiéndose en una experiencia compartida en distintas etapas de la vida.
Primera visita: verano de 2011
Llegamos a Cambridge en 2011 para visitar a nuestra hija durante su estancia de tres meses. La ciudad nos interesó desde el primer momento. Recorrimos varios colleges conocidos, como Trinity, St. John’s, King’s y Pembroke. Destacan por su arquitectura histórica y sus jardines. Paseamos junto al río Cam y vimos el llamado Puente de los Suspiros. También probamos distintos restaurantes, con oferta de cocina internacional.
Catedral de Ely
Excursión a Ely
Desde Cambridge nos desplazamos a Ely, una localidad situada al norte. La catedral, de estilo gótico, destaca por su torre octogonal. Recorrimos el interior y observamos las vidrieras y el techo decorado. También entramos en la casa de Oliver Cromwell, hoy convertida en museo, donde se presenta su vida y el contexto del siglo XVII.
calle de Newmarkt
Otros destinos de 2011
Tras dejar Cambridge, exploramos la costa y otros pueblos históricos de East Anglia. Entre los lugares que más nos impresionaron se encuentran:
Huntingdon, con su acantilado de capas sedimentarias rojas, blancas y pardas, aunque una fuerte lluvia nos impidió disfrutar más del lugar.
Blakeney, un pequeño puerto donde, con la marea baja, los barcos quedaban varados a cientos de metros del mar.
Newmarket y Coggeshall, este último con su peculiar torre azul.
Lavenham, quizá el pueblo más bonito de la región, con sus casas de entramado de madera perfectamente conservadas, calles empedradas y ambiente medieval.
Colchester, la ciudad más antigua de Inglaterra, donde el pasado romano y medieval sigue presente en su castillo normando y sus murallas.
College en Cambridge
Regreso en 2024: nuevas generaciones, nuevas miradas
Trece años después, en julio de 2024, regresamos a Cambridge. Nuestra hija Carmen volvió a la universidad, esta vez acompañada por su esposo y sus dos hijos.
El alojamiento estaba más alejado del centro. Para llegar a la ciudad cruzábamos prados donde pastaban vacas. El entorno era tranquilo y rural. Durante los dos días de estancia volvimos a recorrer algunos colleges y visitamos Selwyn College, cercano al lugar donde Carmen trabajaba.
Recorrer la ciudad con los nietos ofreció una perspectiva distinta de un lugar familiar.
Catedral de Peterbourough
Excursión a Peterborough
En esta ocasión también fuimos a Peterborough en tren. Desde la estación caminamos hasta Cathedral Square. Allí vimos el Guildhall, edificio cívico del siglo XVII. Visitamos la catedral y la iglesia de St. John’s. Después hicimos una pausa para tomar un café en el centro. A media tarde despues de comer regresamos a Cambridge de la misma forma. Fue una visita breve.
En estos dos viajes, East Anglia mostró su carácter a través de ciudades universitarias, pueblos históricos y paisajes costeros. Lo que comenzó como una visita para acompañar a nuestra hija terminó siendo una experiencia familiar compartida en distintas etapas.
Eso la primera ocasión desde Cambridge hasta localidades de Suffolk y Essex, cada lugar aportó algo distinto. En la segunda fue mas tranquila, solo viaje a Peterbourogh. East Anglia quedó asociada a encuentros familiares y recuerdos comunes. Es un destino al que probablemente regresaremos.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tú te empeñas en hacer otros planes.
John Lennon
París: Tres viajes, tres estaciones, una ciudad inagotable
A lo largo de tres viajes a París —en febrero de 2008, junio de 2010 y junio de 2013— conocimos la ciudad bajo diferentes luces, climas y estados de ánimo. Cada visita ofreció una experiencia distinta: desde el frío radiante del invierno hasta la lluvia persistente del verano. París, inmensa, vibrante y monumental, nunca se repite.
Tras doce días en tres viajes, París sigue siendo inabarcable. La ciudad cambia con el clima y el estado de ánimo: luz de invierno, euforia veraniega, melancolía bajo la lluvia. Volver es descubrirla de nuevo.
Video: París – Recuerdos de tres viajes inolvidables
Febrero 2008: Ibis Plaza de Italia · Eiffel, Campos Elíseos, Louvre, Orsay, Montmartre.
Junio 2010: Acacias Étoile · Madeleine, Louvre · Mundial 2010 junto a la Torre Eiffel.
Junio 2013: zona Montparnasse · Inválidos, Panteón, Sorbona, Sena, Cementerio de Montparnasse.
Etiquetas:
París, viajes, Francia, capitales, turismo cultural, museos, monumentos, arquitectura, historia, Europa
Solo le falta tiempo a quien no sabe aprovecharlo.
Viaje a Baviera y Salzburgo (Agosto 2012)
¿Cómo organicé el viaje?
Para llegar a Baviera, volamos desde Alicante hasta Múnich con la compañía Air Berlin. Desde el aeropuerto tomamos un tren de cercanías hasta la estación central de Múnich, punto neurálgico desde donde partían nuestras excursiones. Todos los desplazamientos regionales los realizamos en tren, con billetes previamente adquiridos a través de la web de los ferrocarriles alemanes. Las estaciones de las ciudades que visitamos estaban en pleno centro, lo que nos evitó tener que tomar taxis o autobuses adicionales.
Catedral y Ayuntamiento de Munich
Múnich, capital bávara
Desde Múnich realizamos tres excursiones (a Augsburgo, Füssen y Salzburgo) y dedicamos también tres días completos a conocer la ciudad.
Aunque Múnich fue muy dañada durante la Segunda Guerra Mundial, su centro histórico ha sido cuidadosamente reconstruido, respetando las estructuras originales. Durante nuestra estancia visitamos:
La Catedral de Múnich (Frauenkirche), parcialmente restaurada tras la guerra.
El Ayuntamiento nuevo, de estilo neogótico, ubicado en una de las calles principales.
Las iglesias de San Miguel, de gran interés, y especialmente la Asamkirche, que se conservó intacta y es una joya del barroco alemán.
La iglesia de los Teatinos y San Cayetano, que dibujé en mi cuaderno de viaje; su interior barroco es digno de admiración.
El Palacio de Nymphenburg, al que llegamos en tranvía. Se encuentra a las afueras y fue una de las visitas más imponentes.
El barrio universitario, con edificios modernos y neoclásicos.
El Allianz Arena, estadio del FC Bayern Múnich, del que solo vimos el exterior.
Fussen y castillo de Neuschwasteim
Füssen y el castillo de Neuschwanstein
Desde Múnich tomamos un tren hacia Füssen, una encantadora localidad donde se encuentra uno de los castillos más fotografiados del mundo: Neuschwanstein.
Duración del trayecto: 2 horas
Entradas: Compradas con antelación por internet (muy recomendable)
Al llegar a Füssen desayunamos en la parte antigua del pueblo. Luego subimos al castillo, tras recoger las entradas en la taquilla situada a los pies de la colina. La visita fue a las 12:00 y, aunque no está permitido fotografiar su interior, la experiencia fue inolvidable.
Este castillo fue mandado construir porLuis II de Baviera, conocido como “el rey loco”, muy amigo del compositor Richard Wagner. Su interior está decorado al estiloneobizantino, y el conjunto recuerda un escenario de cuento de hadas.
Desde las alturas, también se aprecia el cercanocastillo de Hohenschwangau, que solo vimos desde fuera. Tras comer y pasear de nuevo por Füssen, regresamos a Múnich.
Duración del trayecto: 30 minutos en tren
Ayuntamiento de Ausburgo
Augsburgo
Augsburgo, capital de la región de Suabia, es otra ciudad que fue fuertemente reconstruida tras la Segunda Guerra Mundial. No obstante, conserva algunos elementos originales, como partes de su catedral.
Durante la visita vimos:
El Ayuntamiento renacentista, con salas decoradas ricamente en su interior.
La Basílica de San Ulrico y Santa Afra, ejemplo del gótico alemán, que contiene obras renacentistas.
El barrio Fuggerei, considerado el primer complejo de viviendas sociales del mundo, fundado en el siglo XVI.
La Torre Roja y diversas fuentes distribuidas por toda la ciudad, muy bien integradas en su entorno urbano.
Vista de Salzburgo
Salzburgo
Duración del trayecto: 1 hora y media en tren
Salzburgo, aunque pertenece a Austria, se encuentra muy cerca de la frontera con Baviera. Fue una de las excursiones más placenteras del viaje.
Desde la estación caminamos hasta el centro, bordeando el río Salzach, lo que nos permitió admirar la silueta de la ciudad con el castillo de Hohensalzburg al fondo.
Entre lo más destacado de la visita:
La Catedral barroca, con un interior espléndido.
Las calles del casco antiguo, con fachadas elegantes y patios escondidos.
El cementerio de San Pedro, con tumbas del siglo XVIII y XIX, muy cuidado y pintoresco.
La casa natal de Mozart, situada en la famosa calle Getreidegasse.
Vistas panorámicas del castillo desde la ciudad baja.
Salzburgo, conocida por su vínculo con Mozart, ofrece un ambiente tranquilo y lleno de encanto. Fue una jornada muy completa y recomendable.
Este primer viaje a Baviera y a la cercana Austria nos dejó imágenes inolvidables, arquitectura magnífica y ciudades llenas de historia. Utilizar el tren como medio de transporte fue cómodo y eficiente, y alojarnos cerca de la estación central de Múnich facilitó la logística diaria.
“A lo mejor no tienes la vida que soñaste, pero posiblemente tienes la vida que muchos sueñan.”
— Anónimo
Berlín
En el verano de 2009, veinte años después de la caída del Muro, viajamos a Berlín. Volamos a Tegel (hoy cerrado) y nos alojamos en el
Meliá Berlín, junto al río Spree. Ciudad de memoria y futuro, Berlín combina sobriedad histórica y vitalidad contemporánea.
El Berlín moderno
Empezamos por Potsdamer Platz, símbolo de la transformación urbana, con el icónico Sony Center. A pocos minutos,
el Monumento al Holocausto invita al silencio. Imprescindible para entender la historia reciente.
Checkpoint Charlie
Museos y memoria histórica
El Museo de Pérgamo (Isla de los Museos) nos llevó a Mesopotamia y Persia. En el Reichstag subimos a la cúpula
de cristal: apertura y futuro en un mismo edificio. A orillas del Spree quedan fragmentos del muro y memoriales a quienes lo intentaron cruzar.
Puerta de Brandeburgo
Paseos por la ciudad
En Alexanderplatz el Reloj Mundial recuerda la RDA. Por Unter den Linden conectamos la Isla de los Museos
con la Puerta de Brandeburgo pasando por la Ópera Estatal, la Universidad Humboldt, el Museo de Historia Alemana y la Biblioteca.
Kudamm y Tiergarten
Día de compras por Kurfürstendamm (almuerzo en Hard Rock Café) y tarde en el Tiergarten. Subimos a la
Columna de la Victoria para disfrutar de una panorámica excelente.
Consejos prácticos
Vuelo: hoy se llega por el Aeropuerto Berlín-Brandenburgo (BER).
Traslados: bus eficiente; el transfer privado es cómodo a la vuelta.
Alojamiento:Meliá Berlín muy buena opción; también Eurostars y Accor.
Movilidad: transporte público excelente; compensa un abono turístico.
Gastronomía: gran variedad multicultural; fácil comer bien sin gastar mucho.
Descripción de búsqueda:
Berlín en 2009: memoria del Muro, Potsdamer Platz, Museo de Pérgamo, Reichstag, Unter den Linden y Tiergarten. Consejos de transporte y hotel.
Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerlo rápido.
Pablo Picasso.
LA ISLA MAS BONITA DE ITALIA
Catedral de Palermo
Viaje a Sicilia (2018)
Nunca imaginé que la isla de Sicilia albergara restos arqueológicos tan impresionantes y de épocas tan diversas. Antes de visitarla, la asociaba únicamente con la Mafia, Palermo y el juez Falcone. Pero al llegar, esa percepción cambió por completo.
Palermo
El 4 de septiembre de 2018 aterrizamos en Palermo, procedentes de Valencia en un vuelo de Ryanair. No existían vuelos directos desde Alicante sin escalas. Alquilamos un coche para recorrer la isla por libre, con paradas en Palermo, Agrigento y Catania, desde donde planificamos excursiones por la región.
Nos alojamos en elHotel Ibis Styles Palermo, junto al puerto. Fue una excelente elección por su ubicación, desayuno completo y comodidad. Al llegar por la noche, cenamos y descansamos para iniciar el viaje al día siguiente.
RecorrimosPalermo a pie, empezando porQuattro Canti, un cruce barroco del siglo XVII donde se cruzan las dos principales avenidas. Las fachadas simétricas y los detalles decorativos nos impresionaron. Visitamos la imponenteCatedral de Palermo, iniciada en el siglo XII, con una mezcla de estilos y clara influencia delgótico aragonés.
Después, paseamos por laPlaza Pretoria, una joya renacentista con su fuente de esculturas, también conocida como la “Plaza de la Vergüenza”. Cerramos nuestra visita con un recorrido en autobús turístico para tener otra perspectiva de la ciudad.
Palermo superó todas mis expectativas: vibrante, histórica y llena de vida.
Segesta, historia entre colinas
El día 6 de septiembre, partimos temprano hacia Segesta. En la autopista vimos el monolito en memoria del juez Giovanni Falcone, asesinado por la mafia en 1992.
En Segesta, tras dejar el coche, subimos en autobús hasta el yacimiento. Eltemplo griego inacabado, bañado por la luz dorada del sol, nos dejó sin palabras. Aunque no visitamos el teatro, situado más arriba en la colina, su entorno ofrece vistas espectaculares.
Selinunte y Scala dei Turchi
Continuamos hacia Selinunte, famosa por su conjunto de templos griegos frente al mar. El centro de interpretación es muy útil para contextualizar la visita.
Por la tarde nos acercamos a la espectacularScala dei Turchi, una formación de acantilados de caliza blanca moldeada por el mar. El contraste entre el blanco de las rocas y el azul del Mediterráneo es inolvidable. Finalizamos el día en nuestro hotel enAgrigento.
Agrigento y el Valle de los Templos
Uno de los momentos más especiales del viaje fue visitar el Valle de los Templos en Agrigento. Llegamos temprano, sin multitudes, y recorrimos con calma sus cinco templos griegos, especialmente:
Templo de la Concordia
Templo de Juno
Tumbas bizantinas
Pese al calor, fue una experiencia inolvidable. Comimos después en la ciudad y descansamos para el siguiente tramo del viaje.
Catania y Acireale
Nuestra siguiente base fue Catania. Comenzamos en la Catedral del Duomo, en una plaza reconstruida tras el terremoto de 1693. Visitamos:
El teatro romano, desenterrado tras una erupción del Etna.
El anfiteatro romano, parcialmente oculto bajo edificios modernos.
Después nos alojamos en elIbis Styles de Acireale, a media hora de Catania. El pueblo estaba en fiestas, así que cenamos y paseamos entre música y celebraciones.
Siracusa y Ortigia
El día 9 de septiembre nos dirigimos a Siracusa, y comenzamos en el teatro griego-romano, en excelente estado de conservación. Visitamos también:
El anfiteatro romano, más deteriorado pero evocador.
La Oreja de Dionisio, una cantera artificial con una acústica singular.
Cruzamos a la isla deOrtigia, conectada por puente. Aparcamos antes de llegar para recorrer a pie sus encantadoras calles. Vimos:
La Catedral de Siracusa, construida sobre un templo griego.
El Castillo Maniace, una fortaleza con jardines.
Volvimos aAcirealepara disfrutar nuevamente del ambiente festivo local.
Taormina, última joya
El 10 de septiembre, camino de regreso a Palermo, hicimos parada en Taormina, un destino encantador.
Visitamos el Teatro Antiguo de Taormina, con vistas al mar y el Etna.
Paseamos por el Corso Umberto, repleto de tiendas y cafés.
Disfrutamos de la Piazza IX Aprile, con una panorámica espectacular.
Almorzamos allí y continuamos hasta Palermo atravesando los túneles del norte de la isla.
Últimas visitas en Palermo
En nuestro último día en Sicilia, visitamos laCapilla Palatina del Palacio Normando, con sus mosaicos dorados bizantinos. Fuimos temprano y pudimos disfrutarla sin multitudes.
También vimos el imponente Teatro Massimo, el tercero más grande de Europa, símbolo de la vida cultural de la ciudad.Sicilia nos sorprendió a cada paso. De templos griegos milenarios a ciudades barrocas, de castillos medievales a teatros romanos, la isla fue un mosaico de culturas, historia y paisajes.
Me encantaría regresar para explorar más rincones, al igual que volver a la Toscana. Sicilia merece más de una visita.