Cracovia y Varsovia: ruta por Polonia (julio de 2017)
“Lo más grande va sin reparo con lo más pequeño. Lo mediocre va solo.”
Rabindranath Tagore
Cinco días para entender dos ciudades de Polonia: Cracovia, medieval y cuidadísima; y Varsovia, reconstruida y vibrante. Volamos desde Alicante, empezamos en Cracovia, saltamos a Varsovia y regresamos a Cracovia para volver a casa.
Traslados: Vuelo LOT a Varsovia; traslados urbanos con Uber y a pie
Imprescindibles: Plaza del Mercado, Kazimierz, Fábrica de Schindler, Auschwitz-Birkenau, Stare Miasto, Palacio Real, Parque Łazienki
Alojamiento: Novotel Warszawa Centrum (cerca del Palacio de la Cultura y la Ciencia)
Cracovia
Primera parada y visión impactante. Su Casco Antiguo, Patrimonio de la Humanidad, gira en torno a la Plaza del Mercado con la Basílica de Santa María, la Torre del Ayuntamiento y los Sukiennice. Ambiente tranquilo, mucho paseo y detalles medievales en cada esquina.
En Kazimierz, el barrio judío, la historia reciente late fuerte; lo mismo en la Fábrica de Schindler, visita clave para entender la ocupación nazi. Cerramos con la Colina de Wawel (catedral y palacio) y una vuelta por el mercado local para probar productos regionales.
Auschwitz-Birkenau
Excursión organizada (Civitatis) con guía acreditada. Un recorrido duro, sobrio y necesario para dimensionar el Holocausto. Recomendable reservar con antelación y dedicarle el tiempo y respeto que merece.
Varsovia
Llegamos con LOT en un salto cómodo. Empezamos junto al Monumento a Marie Curie y caminamos hacia la Ciudad Vieja (Stare Miasto), reconstruida piedra a piedra tras la II Guerra Mundial. La Plaza del Mercado y la Barbacana son el emblema de esa tenacidad.
Visitamos el Palacio Real y dormimos en el Novotel Warszawa Centrum, a un paso del Palacio de la Cultura y la Ciencia, coloso stalinista hoy lleno de cines, teatros y una terraza panorámica.
Uno de los días lo dedicamos al Parque Łazienki: estanques, palacetes y la estatua de Chopin en un remanso verde. También anduvimos la Ruta Real (Trakt Królewski), que une el Castillo con Wilanów; no llegamos al final, pero el paseo ya merece la pena.
Consejos prácticos
Traslados: Uber funciona bien y es económico; el centro histórico de ambas ciudades se disfruta a pie.
Entradas: Auschwitz-Birkenau y Schindler con reserva previa; ahorra colas y garantiza horario.
Clima: En verano hace calor suave de día y refresca por la noche: capa ligera a mano.
Etiquetas: Polonia, Viajes a Polonia, Varsovia, Cracovia, Turismo en Polonia, Europa del Este, Ciudades históricas de Europa, Qué ver en Varsovia, Qué ver en Cracovia, Guía de viaje Polonia
Viaje a Estocolmo y Oslo: Dos capitales nórdicas entre historia, diseño y naturaleza
“No viajamos para escapar de la vida, viajamos para que la vida no se nos escape.”
Viajar al norte de Europa implica un ritmo más pausado. Estocolmo y Oslo no destacan por la concentración de grandes monumentos, sino por su entorno ordenado y tranquilo.
En 2015 visitamos ambas ciudades. Fue una estancia breve, pero suficiente para conocer su combinación de diseño, historia y paisaje urbano.
Estocolmo
Estocolmo, capital de Suecia, está formada por 14 islas unidas por más de 50 puentes. Se sitúa entre el mar Báltico y el lago Mälaren.
Recorrimos Gamla Stan, el casco antiguo, donde visitamos el Palacio Real, la Catedral de San Nicolás y la Ópera Real. También pasamos por el Moderna Museet, aunque no entramos.
Lo más destacable fue caminar entre las islas y cruzar sus puentes. Es una ciudad limpia y organizada. Aunque el transporte público funciona bien, recorrerla a pie permite conocer mejor el entorno.
Como detalle, es común encontrar sushi fresco en supermercados.
Oslo
En Oslo el fiordo está siempre presente. La ciudad se organiza en torno al agua.
Visitamos la Fortaleza de Akershus, situada junto al puerto. Desde allí se observan vistas del fiordo, especialmente al atardecer.
También recorrimos el Parque de Esculturas de Vigeland, con más de 200 esculturas al aire libre que representan distintas etapas y situaciones de la vida.
Vimos desde el exterior la Ópera de Oslo, un edificio contemporáneo cuyo tejado permite ver el puerto y el centro urbano. Paseamos junto a los inmesos cristales.
El Museo de Barcos Vikingos estaba cerrado por reformas y no pudimos visitarlo.
Estocolmo y Oslo son ciudades adecuadas para recorrer a pie. Destacan por su organización, el cuidado del espacio público y la integración entre naturaleza y entorno urbano.
Para quienes buscan una opción distinta en Europa, ambas capitales resultan una alternativa interesante.
Etiquetas: Estocolmo, Oslo, viajes por Europa, capitales nórdicas, turismo en Suecia, turismo en Noruega, fiordo de Oslo, Gamla Stan, Palacio Real de Estocolmo, Parque Vigeland
“El Perú, como el Aleph de Borges, es en pequeño formato del mundo entero. ¡Qué extraordinario privilegio el de un país que no tiene identidad porque las tiene todas!”
— Mario Vargas Llosa
Residí en Lima desde julio de 2014 hasta junio de 2018. Es una ciudad compleja, extensa y de grandes contrastes, capital del Perú y una de las más pobladas de Sudamérica.
Fundación: 18 de enero de 1535 (Francisco Pizarro)
Población: +10 millones (incluyendo la provincia constitucional del Callao)
Ubicación: Desierto costero del Pacífico, de Pucusana (sur) a Ancón (norte), más de 130 km de litoral
Mi base:Miraflores (a ~27 km del aeropuerto)
Transporte y vida diaria
Lima no cuenta con una red completa de metro subterráneo. El eje del transporte son los Metropolitanos (BRT con carriles exclusivos) y una malla de combis y cousters, caótica pero omnipresente. En 2016 ya se construían nuevas líneas de metro, aunque con avances lentos.
Para moverse con seguridad —especialmente desde el aeropuerto— es preferible usar taxis autorizados o apps (Taxi Green, Cabify, Uber). En la calle, conviene verificar identificación y acordar el precio antes de subir.
Clima y estaciones
El clima limeño es singular: casi no llueve y el cielo suele cubrirse con neblina gris (“panza de burra”).
Invierno (junio–diciembre): 12–19 °C, humedad muy alta, sin lluvias reales.
Verano (diciembre–mayo): cielos despejados, alta radiación solar, 19–32 °C.
El Callao: puerta de entrada y contraste
El Callao es provincia autónoma, aunque en la práctica forma un continuo urbano con Lima. Alberga el Aeropuerto Jorge Chávez y el Puerto del Callao.
En clave turística destacan La Punta (barrio seguro con casonas y clubes náuticos) y la Fortaleza del Real Felipe (siglo XVIII).
Nota de seguridad: gran parte del Callao ha tenido altos índices de delincuencia. Mejor evitar zonas no turísticas si no se conoce bien.
Centro de Lima
El Cercado de Lima es el núcleo histórico. En la Plaza de Armas se encuentran el Palacio de Gobierno, la Catedral, el Palacio Municipal y el Palacio Episcopal. Pasear por los jirones permite ver arquitectura republicana de fines del XIX a los años 30. Zona segura de día en los ejes más vigilados.
Barrios recomendados
Miraflores: residencial y comercial; chalets y torres modernas; paseos por los malecones.
San Isidro: corporativo y diplomático, urbanismo cuidado.
Barranco: bohemio, arte y vida nocturna.
La Molina (zonas puntuales): residencial, más alejado.
Mercados y zonas caóticas
La Lima más intensa asoma en Polvos Azules y Gamarra: grandes polos comerciales informales, con venta de todo tipo de productos —muchos falsificados—. Aunque hay operativos policiales, el comercio rara vez se detiene. Interesantes para curiosear, pero no recomendables en términos de seguridad si no se conoce.
Arqueología prehispánica
Huaca Pucllana (Miraflores): pirámide de adobe en pleno distrito.
Pachacamac: gran complejo arqueológico; ventana a culturas preincaicas.
Gastronomía peruana
La cocina peruana está entre las grandes del mundo. Platos como el ceviche, el lomo saltado o la causa limeña son emblemas globales. Gastón Acurio impulsó su proyección internacional, y hoy Lima es considerada la capital culinaria de Sudamérica.
Seguridad y precauciones
Lima no es especialmente segura en ciertos distritos, menos aún de noche. Lo prudente es priorizar zonas como Miraflores, Barranco y San Isidro. Para desplazamientos urbanos, mejor apps de transporte y evitar taxis informales.
Situación actual (mayo 2024)
Desde 2018, la crisis política peruana se intensificó. En 2022, el intento de autogolpe de P. Castillo fue otro episodio de una larga serie. Varios expresidentes han pasado por prisión y la inestabilidad impacta también en la seguridad ciudadana. Es clave informarse y seguir recomendaciones oficiales.
No vivimos la vida como fue, sino como la contamos después
En el verano de 2024, decidimos visitar Anjou, una zona del País del Loira que nos faltaba por conocer. Aunque inicialmente la confundimos con el Valle del Loira que exploramos en 2011, pronto descubrimos que son dos regiones distintas.
Anjou, antigua provincia histórica del oeste de Francia, forma hoy parte del País del Loira, y su capital, Angers, es conocida por su castillo medieval y el Tapiz del Apocalipsis. Aunque ya no tiene autonomía, su identidad sigue viva a través de su patrimonio, sus vinos y sus tradiciones.
Diferencias entre el Valle del Loira y el País del Loira
El Valle del Loira (Indre-et-Loire, Loir-et-Cher, etc.) es una región cultural y geográfica, famosa por sus castillos renacentistas como Chambord y Chenonceau.
El País del Loira es una región administrativa que incluye cinco departamentos, entre ellos Maine-et-Loire, donde se encuentra Anjou.
Ambos comparten el río Loira y una fuerte tradición vinícola, pero el Valle del Loira destaca más por su legado renacentista, mientras que el País del Loira combina costa, ciudades modernas como Nantes y una oferta cultural diversa.
El viaje: Alicante – Nantes – Angers
El 16 de agosto volamos desde Alicante a Nantes con Volotea. Al llegar, recogimos un coche de alquiler (Fiat 500 híbrido de Europcar) y tras una hora de viaje, llegamos a Angers, donde nos alojamos en el Kyriad Hotel Beauconze hasta el día 22.
Ese mismo día visitamos por primera vez el centro de Angers. Aparcamos en el Parking du Mail, bien ubicado y a buen precio. Vimos la Catedral de San Mauricio y comenzamos a recorrer la ciudad desde el Ayuntamiento, caminando por la Rue Saint-Aubin hasta la Plaza del Ralliement y el Gran Teatro.
Finalizamos la jornada en el Castillo de Angers, con sus murallas de pizarra y piedra caliza y sus 17 torreones. Regresamos al hotel y compramos cena en el cercano supermercado Intermarché.
17 de agosto: Brissac, Saumur y Montreuil-Bellay
Castillo de Brissac: el más alto de Francia, con 7 pisos y más de 200 habitaciones. Destaca por sus salones decorados y sus vistas a los viñedos.
Almuerzo en Saumur: restaurante Masama, cocina colombiana-francesa, ambiente agradable y sabores sorprendentes.
Tarde en Saumur: breve recorrido por su pintoresco centro histórico.
Castillo de Montreuil-Bellay: fortaleza medieval con foso, torres defensivas y jardines cuidados. Arquitectura austera y elegante.
18 de agosto: Angers a fondo
Castillo de Angers: visita interior al Tapiz del Apocalipsis, con escenas bíblicas en una galería especial.
Almuerzo en trattoria del centro histórico.
Museo de Bellas Artes de Angers: pinturas desde la Edad Media hasta la actualidad.
Tarde libre por el centro: Plaza del Ralliement, Galeries Lafayette, calles con arquitectura medieval y renacentista.
19 de agosto: Azay-le-Rideau, Chinon y Ussé
Castillo de Azay-le-Rideau: elegante castillo renacentista junto al río Indre. Interior decorado con tapices, biblioteca y salón de gala.
Chinon: almuerzo en la Plaza Mayor y paseo por el casco antiguo. Vistas de la fortaleza de Chinon desde el exterior.
Castillo de Ussé: inspiración para “La Bella Durmiente”. Torres puntiagudas, jardines simétricos y escenas del cuento recreadas en su interior.
Castillo de Montgeoffroy
20 de agosto: Montgeoffroy y barrio de La Doutre
Castillo de Montgeoffroy: castillo del siglo XVIII con mobiliario original. Biblioteca, comedor y jardines bien conservados.
Almuerzo en José Carpa (Angers): cocina moderna con ingredientes de temporada.
Barrio de La Doutre: paseo por un barrio con encanto local. Vistas desde el Pont de Verdun, embarcadero de la Cale de la Savatte, y las plazas Saint-Laurent y de la Paix.
21 de agosto: Castillos de Serrant y Plessis-Bourré
Castillo de Serrant: renacentista, elegante y sobrio. Biblioteca con más de 12.000 volúmenes, muebles antiguos y tapices originales.
Almuerzo en restaurante del centro comercial Intermarché (Angers): menú sencillo, económico y de buena calidad.
Castillo de Plessis-Bourré: castillo rodeado de foso, con estructura simétrica. Interior decorado con frescos, salones y torreones medievales.
Château du Plessis-Bourré
22 de agosto: Día en Nantes
Llegamos a Nantes, aparcamos en la Isla de Nantes y nos movimos en Uber.
Catedral de Nantes: solo vista exterior debido a los daños por incendio. Arquitectura gótica imponente.
Castillo de los Duques de Bretaña: recorrido por murallas, patios y salas que narran la historia de la ciudad.
Almuerzo en restaurante cercano.
Regreso caminando hasta la Isla de Nantes, paseo por calles modernas y tradicionales.
Compras en el centro comercial antes de llegar al hotel.
23 de agosto: Regreso a casa
Pasamos la noche en el hotel B&B del aeropuerto de Nantes. El vuelo a Alicante salía temprano, por lo que nos levantamos a las 4:30 h. El hotel estaba a pocos minutos a pie de la terminal, lo que hizo muy cómodo el final del viaje.
Este viaje al País del Loira y especialmente a Anjou fue una experiencia muy completa, con historia, arte, castillos y gastronomía. Recorriendo lugares como Angers, Saumur, Brissac, Chinon, Azay-le-Rideau, Ussé y Nantes, pudimos conocer una región rica en cultura y patrimonio, más allá de los destinos turísticos más conocidos del Valle del Loira.
“Uno no vuelve igual al lugar donde creció, pero el suelo reconoce tus pasos.”
Hemos vuelto a Badajoz. Esta vez con más tiempo que en la visita breve de diciembre de 2023, cuando tuvimos que regresar antes de lo previsto por el nacimiento adelantado de un nieto.
Entre el 22 y el 25 de abril nos alojamos en el apartamento “El Sótano”. En los años setenta y ochenta ese local fue un restaurante al que solíamos ir. Volver allí supuso reencontrarnos con recuerdos personales.
Badajoz es la ciudad donde viví mis primeros veinte años. Aunque llevo más de cincuenta años fuera, sigo regresando. Ahora lo hago con menos frecuencia, pero siempre con interés por recorrer sus calles.
Paseos por la ciudad
Pasear por el centro es como volver a un tiempo más lento. La calle San Juan, que conocí llena de vida, muestra ahora signos de decadencia. De niño, los fines de semana caminaba hasta la Plaza de San Francisco; en verano, la plaza y su noria eran el punto de encuentro. Hoy conserva sus kioscos y “La Marina” junto al Teatro López de Ayala, aunque la antigua parada de taxis ya no está. El Hospital Provincial sigue en pie, pero ya no funciona como tal.
La Plaza Alta, tras su remodelación, es uno de los lugares más bonitos y fotogénicos de la ciudad. El casco antiguo, antes degradado, luce renovado y con carácter.
Qué ver en Badajoz
Catedral de San Juan Bautista
Alcazaba, una de las más grandes de Europa
Casco antiguo y Plaza Alta
Paseo por el cauce del Guadiana y sus zonas verdes
Recomiendo una estancia de al menos dos días para disfrutar con calma de la ciudad.
Gastronomía
La cocina pacense es sencilla, generosa y deliciosa. Desde tapas tradicionales a platos de caza y pescados del Guadiana, la oferta es amplia y auténtica.
Excursiones cercanas
En esta visita aprovechamos para hacer dos rutas en familia:
Día 1: Marvão, Castelo de Vide y Valencia de Alcántara
Día 2: Llerena, un descubrimiento inesperado
Badajoz es tranquilidad, memoria y buen vivir. Es el lugar al que siempre quiero volver. Mi tierra me sigue llamando, y mientras pueda, seguiré respondiendo.
Etiquetas: Badajoz, Extremadura, capitales, Alcazaba, Plaza Alta, gastronomía, viajes en familia
"La civilización es la obra más alta del espíritu humano, pero también la más frágil."
Ramiro de Maeztu
El sur de Perú combina paisaje andino, zonas desérticas y restos de antiguas civilizaciones. Es una región con importantes sitios arqueológicos y ciudades con larga historia.
Durante mi estancia en el país recorrí esta zona en varias ocasiones, visitando tanto espacios naturales como lugares de interés cultural.
Cuzco
Cusco se sitúa en la cordillera de los Andes, a 3.400 metros de altitud. Es una ciudad donde la historia es visible en su arquitectura. Destaca por la calidad constructiva inca, con muros de piedra ensamblados con precisión y resistentes al paso del tiempo y a los terremotos.
Tras la captura de Atahualpa en Cajamarca, Pizarro avanzó hacia Cusco y fundó la ciudad española el 23 de marzo de 1534. Los nuevos edificios coloniales se levantaron sobre estructuras incas, muchas de las cuales aún se conservan.
La Plaza de Armas es el centro urbano. Mantiene el trazado colonial, aunque en época inca estuvo rodeada por los palacios de los gobernantes.
Durante mi estancia en Perú visité Cusco en cuatro ocasiones: tres como turista y una por trabajo. Cada visita permitió conocer nuevos detalles de la ciudad. Su trazado urbano y su ambiente recuerdan en parte a algunos pueblos antiguos de España.
En una de las estancias me alojé en el hotel Ramada by Wyndham Costa del Sol Cusco, bien situado para recorrer el centro a pie.
Paseamos por la Plaza de Armas, visitamos el templo de Coricancha y recorrimos los alrededores: Sacsayhuamán, Qenqo y Tambomachay. Estos lugares forman parte de una de las principales zonas arqueológicas del país y ayudan a comprender la cultura inca.
Sacsayhuamán
Sacsayhuamán se encuentra a pocos kilómetros de Cusco. Se puede llegar caminando, aunque es más práctico utilizar transporte público o una visita organizada.
El conjunto está construido con grandes bloques de piedra, algunos de varios metros de altura y gran peso. Existen distintas interpretaciones sobre su función: fortaleza, centro ceremonial u otro uso. Su construcción se prolongó durante décadas y requirió la participación de miles de personas.
Cada 24 de junio se celebra allí el Inti Raymi, una representación vinculada al solsticio de invierno en el hemisferio sur.
Otros sitios cercanos
Cerca de Tambomachay se encuentran Puca Pucará y Qenqo. Se pueden visitar en media jornada. Aunque son de menor tamaño que Sacsayhuamán, permiten ampliar la visión sobre la organización y las prácticas incas. Es recomendable incluir estos lugares antes de continuar el viaje hacia Machu Picchu.
Machu Picchu
Machu Picchu se sitúa a 2.400 metros de altitud, en zona de selva de montaña, a unos 110 kilómetros de Cusco. Está reconocida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y figura entre las nuevas siete maravillas del mundo moderno.
En 1911 el explorador estadounidense Hiram Bingham III dio a conocer el sitio a nivel internacional mientras buscaba la ciudad de Vilcabamba. La ciudadela fue construida en el siglo XV y se divide en dos sectores principales.
El sector agrícola incluye terrazas adaptadas al terreno montañoso. El sector urbano reúne templos, plazas y viviendas, entre ellos el Templo del Sol y el Templo de las Tres Ventanas.
Visité Machu Picchu por primera vez en Semana Santa de 2015 y por última vez en septiembre de 2017, acompañado por mi hija y sus amigas. La visita al amanecer permite observar la ciudadela con cambios de luz y niebla.
El acceso habitual es desde Cusco en tren hasta Aguas Calientes. Desde allí, autobuses autorizados realizan el trayecto hasta la entrada en unos 15 minutos. También es posible subir caminando, especialmente en el marco del Camino Inca.
Aguas Calientes funciona como punto de paso para los visitantes. Cuenta con varios restaurantes, entre ellos El Indio Feliz, de cocina franco-peruana.
El Valle Sagrado
El Valle Sagrado conecta Cusco con Machu Picchu. Fue una zona agrícola clave en época inca y conserva pueblos y restos arqueológicos.
Pisac
Pisac se encuentra a aproximadamente una hora de Cusco. Destaca por su complejo arqueológico en la montaña y por su mercado artesanal. Desde las terrazas se observan estructuras agrícolas y tumbas excavadas en la roca.
Ollantaytambo
Ollantaytambo es una parada habitual antes de tomar el tren a Machu Picchu. El pueblo mantiene el trazado inca original. El conjunto arqueológico incluye terrazas y un templo situado en la parte alta.
Maras y Moray
Cerca de estos pueblos se encuentran las Salineras de Maras y las terrazas circulares de Moray. Las visité en 2017.
Las Salineras están formadas por miles de pozas de sal en explotación desde época preincaica. Moray es un conjunto de terrazas circulares que se interpreta como un centro de experimentación agrícola.
Ambos lugares permiten comprender cómo las culturas andinas aprovecharon el entorno natural.
Catedral de Arequipa
Arequipa y el Cañón del Colca
Arequipa, conocida como la Ciudad Blanca, es una de las principales ciudades del Perú. Su centro histórico está construido con piedra volcánica y combina elementos de la arquitectura colonial española con tradiciones locales.
Destacan la Plaza de Armas, la catedral y el Convento de Santa Catalina, un amplio conjunto religioso dentro del casco histórico. Carmen y yo visitamos la ciudad en dos ocasiones; la última fue en octubre de 2017.
A unas cuatro horas por carretera se encuentra el Cañón del Colca, considerado uno de los más profundos del mundo. Desde sus miradores es posible observar cóndores, especialmente por la mañana. El acceso implica atravesar zonas de gran altitud, lo que puede resultar exigente.
El Lago Titicaca
El Lago Titicaca, compartido por Perú y Bolivia, se sitúa a 3.812 metros de altitud y es el lago navegable más alto del mundo.
El 1 de mayo de 2015 lo visitamos junto a otros matrimonios de la embajada de España. Durante la madrugada, tres de los cuatro hombres del grupo experimentamos palpitaciones, probablemente relacionadas con la altura.
Desde Puno se organizan excursiones en barco a las islas de los Uros, construidas con totora, y a la isla Taquile, conocida por su tradición textil.
En las islas de los Uros, los habitantes explican cómo mantienen su forma de vida tradicional. En Taquile, el entorno es más tranquilo y ofrece vistas amplias del lago.
Ayacucho
Ayacucho, también llamada Huamanga, se sitúa a 2.700 metros de altitud. Fue escenario de la Batalla de Ayacucho en 1824, que consolidó la independencia del Perú y de otros territorios de América Latina. Estuvimos allí un fin de semana en 2015.
La ciudad cuenta con más de 30 iglesias, con elementos renacentistas, barrocos y mestizos. Durante la Semana Santa se celebran procesiones que atraen a numerosos visitantes.
Ayacucho también está vinculada a la figura de Abimael Guzmán, líder de Sendero Luminoso, cuya actividad armada marcó la década de 1980.
En época preincaica fue centro político de la cultura Wari. Actualmente conserva una tradición artesanal destacada, como los trabajos en alabastro y los retablos con escenas religiosas y cotidianas.
Paracas y las Islas Ballestas
En agosto de 2014 realicé mi primer viaje fuera de Lima hacia Paracas y las Islas Ballestas. Regresé al año siguiente con Carmen.
La zona combina paisaje desértico y fauna marina abundante.
Paracas se encuentra a unos 250 kilómetros de Lima. El trayecto por la Panamericana Sur dura aproximadamente tres horas y media. El clima es soleado y suele haber brisa marina.
Desde el puerto salen embarcaciones hacia las Islas Ballestas, una reserva marina donde se observan leones marinos, pingüinos y diversas aves. La visita permite ver fauna en su entorno natural, entre formaciones rocosas en el océano.
El núcleo urbano de Paracas es pequeño y tranquilo. La Reserva Nacional de Paracas incluye playas desérticas y especies adaptadas a un entor
Nazca
En noviembre de 2014 visité las líneas de Nazca. Antes hicimos una parada en el oasis de Huacachina, rodeado de dunas, donde realizamos un recorrido en buggy por el desierto.
El objetivo principal era sobrevolar las líneas de Nazca, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Desde la avioneta se observan figuras como el colibrí, el mono y el llamado astronauta. Aunque el tamaño de las figuras puede parecer menor de lo esperado, su trazado y su conservación a lo largo de los siglos resultan destacables.
El sur del Perú reúne paisajes andinos, desiertos y ciudades históricas. Cusco y Machu Picchu reflejan el legado inca. Paracas y Nazca muestran un entorno más árido. En conjunto, la región combina patrimonio cultural y diversidad natural.
La estupidez es más difícil de corregir que la ignorancia, porque, mientras que la ignorancia se puede educar, la estupidez es una elección."
La Sierra Central
Huánuco
Huánuco se encuentra en el interior del país, a orillas del río Huallaga y rodeada de montañas que superan los 6.000 metros. No es un destino turístico habitual. La visité en Semana Santa de 2018, un mes antes de regresar a España.
Realicé dos recorridos organizados por agencias locales. El primero fue al Templo de las Manos Cruzadas, a unos cinco kilómetros de la ciudad. Es un sitio arqueológico sencillo. Destacan dos manos talladas en relieve en una pared.
El segundo recorrido incluyó la Casa de la Perricholi, actriz del siglo XVIII vinculada a un virrey español. También visitamos una fábrica de azúcar y una vivienda que los guías presentaban como embrujada.
En la ciudad recorrí la Plaza de Armas y me alojé en el Gran Hotel Huánuco, cerca de la catedral. Fue una estancia tranquila. Más que un destino principal, resultó una parada intermedia.
Huaraz, en el departamento de Áncash, está a unos 3.000 metros de altitud. Es punto de acceso al Parque Nacional Huascarán. Llegué en autobús nocturno desde Lima.
En mayo de 2016 visité Yungay, localidad afectada por el terremoto de 1970. En el trayecto pasé por la laguna Villacocha y observé el Huascarán, la montaña más alta del Perú. No ascendí al nevado Pastoruri debido a la altitud.
La visita principal fue Chavín de Huántar, a 3.200 metros. El trayecto desde Huaraz dura varias horas por carretera de montaña. Hicimos una parada en la laguna Querococha. En el complejo arqueológico destacan las Cabezas Clavas, esculturas asociadas a una cultura anterior a los incas.
El Altiplano
Cajamarca se sitúa a 2.750 metros de altitud. En 1532 tuvo lugar allí la captura de Atahualpa por Francisco Pizarro.
Se conservan lugares vinculados a ese episodio, como la Casa del Rescate. También destacan la catedral, de estilo mestizo, y el Conjunto Monumental de Belén.
La visité en mayo de 2017. Realicé una excursión a Cumbemayo, con formaciones rocosas y restos arqueológicos, y a las Ventanillas de Otuzco, una necrópolis excavada en roca volcánica.
Fortaleza de Kuelap
En el departamento de Amazonas se encuentra Chachapoyas. Llegué volando a Jaén y después por carretera.
Visité el Mausoleo de Revash, con tumbas situadas en una ladera. Al día siguiente fui a la Fortaleza de Kuélap. El acceso actual incluye un teleférico. El conjunto está rodeado por una muralla y contiene restos de construcciones circulares de la cultura Chachapoya.
El Norte
Trujillo fue fundada en 1535 por Diego de Almagro. Es una de las principales ciudades del norte del país. Cerca se encuentran la Huaca del Sol y la Luna, la Huaca del Arco Iris y Chan Chan, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1986.
La visité en 2015 y 2017. Me alojé en el Hotel Libertador, en la Plaza de Armas. Chan Chan conserva amplios recintos de adobe asociados a la cultura Chimú. En la Huaca del Sol y la Luna se observan murales con figuras humanas y simbólicas.
Más al norte, en el departamento de Lambayeque, está Chiclayo, la cuarta ciudad más grande de Perú. Fuimos en junio de 2016, aprovechando un feriado. El objetivo era conocer al Señor de Sipán, un antiguo gobernante mochica cuyos restos fueron descubiertos en 1987. En el Museo Tumbas Reales, en Lambayeque, vi los ornamentos de oro y plata que lo acompañaban en la muerte. También visité el lugar del hallazgo, cerca de Chiclayo.
El último día, el guía nos llevó a la Huaca Chotuna y a la playa de Pimentel. La huaca es poco conocida, pero interesante. Pimentel, con su antiguo cementerio de trenes, tiene un aire melancólico, como un lugar donde el tiempo se detuvo.