Mostrando entradas con la etiqueta museos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta museos. Mostrar todas las entradas

POMPEYA EN 8 HORAS

<

Nápoles y Pompeya: caos, alma y belleza frente al Vesubio




"Una ciudad real, vibrante y sin filtros: Italia en estado puro."

Estuvimos 5 días en Nápoles y alrededores. Es una ciudad de contrastes: calles abarrotadas, centro histórico áspero por momentos y, a la vez, tesoros arqueológicos deslumbrantes. Entre el bullicio y la historia milenaria, lo cotidiano y lo eterno, Nápoles revela una identidad única.

Llegada y alojamiento

Nos alojamos en la zona de la estación central, práctica para moverse pero con signos de degradación urbana. A medida que te acercas al entorno del Duomo (San Genaro), el ritmo cambia: iglesias históricas, vida de barrio y una Nápoles más auténtica. Consejo: lleva margen de tiempo para transportes y entradas; la Campania Card puede fallar con los QR.

Itinerario por la ciudad

Día 1 · Centro histórico y Duomo

Recorrimos el casco antiguo: Catedral de San Genaro (reliquia y cabeza del patrón), y la Iglesia de Jesús el Nuevo, de fachada pétrea sobria e interior brillante. Primera pizza napolitana en horno de leña: masa sencilla, tomate y mozzarella de libro.

Día 2 · Lluvia, Galería Umberto I y Plaza del Plebiscito

La lluvia cambió planes. Entramos en la Galería Umberto I, paseamos por la Plaza del Plebiscito y bajamos por la calle Toledo, un hervidero de tiendas y voces. Trattoria sencilla para la pasta y café clásico por la tarde.




Día 3 · Pompeya: la ciudad detenida en el tiempo

Desde las 10:00 hasta las 18:00 recorriendo calles, casas, termas, panaderías y el Foro. Pausa a mediodía en un restaurante cercano. A pesar de la afluencia (finales de octubre), la visita fue fluida y emocionante en cada rincón.

Día 4 · Museo Arqueológico Nacional

Días después, completamos la experiencia en el Museo Arqueológico de Nápoles: esculturas, mosaicos y objetos cotidianos rescatados de Pompeya y Herculano. Varias piezas son únicas en el mundo. Lluvia fuera; dentro, un viaje a la Roma antigua.

Día 5 · Palacio Real, Castillo del Uovo y Santa Clara

Mañana en el Palacio Real (junto a Plebiscito). Tarde caminando hasta el Castillo del Uovo para un atardecer con el Vesubio recortado en el horizonte. Intento fallido de Caserta (cerrado), sustituido por el Claustro de Santa Clara, reconstruido tras la II Guerra Mundial.

Gastronomía

Pizza margarita, pasta al forno y dulces tradicionales. Buenos precios fuera de las zonas más turísticas. Consejo: reserva en horas valle y mira siempre el coperto (servicio) en la carta.

Compras y paseos

  • Calle Toledo – ejes comerciales y vida local.
  • Galería Umberto I – arquitectura y cafés.
  • Lungomare hasta el Castillo del Uovo – paseo con vistas al golfo y al Vesubio.

Nápoles: real y memorable

No es una ciudad para todos, pero quien se deja llevar descubre una Nápoles auténtica, vibrante y humana. Con tres días ves lo esencial (más Pompeya); si puedes, alarga para saborearla con calma. Pequeños contratiempos (como los QR de la Campania Card) no empañan una experiencia intensa.


Etiquetas: viajes, Nápoles, Pompeya, Italia, Campania, arqueología, Vesubio, gastronomía, museos, itinerarios

LONDRES

Londres (2008–2011): Tres viajes, once días y una ciudad irrepetible

Entre 2008 y 2011 fuimos tres veces a Londres, en viajes que sumaron once días y nos permitieron ver la ciudad desde distintos ángulos. Cada viaje tuvo un ritmo distinto, pero todos coincidieron en algo: Londres dejó una marca duradera.

Westminster: Parlamento, Big Ben y London Eye

No todo fue agradable. En cada viaje, al aterrizar en Gatwick o Stansted, los controles fronterizos fueron especialmente tensos. Los funcionarios eran secos, a veces groseros. Y aunque el Reino Unido formaba parte de la Unión Europea, ya entonces resultaba una bienvenida poco hospitalaria. Los londinenses, como los parisinos, no destacan por su simpatía. Aun así, Londres compensa con creces esos inicios algo fríos.

Lo mejor de Londres, sin duda, fue su oferta cultural. Visitamos la National Gallery, el British Museum y el Victoria & Albert Museum en más de una ocasión. A ellos sumamos el Tate Modern y el Museo de la Ciudad de Londres. Cada uno ofrecía una forma distinta de entender la historia, el arte y la identidad británica. El acceso gratuito a la mayoría de estos museos es un privilegio que convierte a Londres en uno de los centros culturales más accesibles y ricos de Europa.

Londres es grande. Para recorrerla es imprescindible usar transporte público. En los tres viajes usamos la Oyster Card, combinando metro y autobús. Organizábamos cada día por zonas: llegábamos a un punto en metro y caminábamos hasta media tarde. Luego regresábamos al hotel para descansar y cenar cerca. Esa estrategia nos permitió disfrutar sin agotarnos.

A lo largo de esos once días visitamos todos los iconos: el Parlamento, la Abadía de Westminster, el London Eye, el Buckingham Palace, la Catedral de San Pablo, el Millennium Bridge, la Torre de Londres y el Tower Bridge. Cada lugar tenía algo que nos hacía regresar a las fotos y los recuerdos.

También paseamos por barrios con personalidad propia: Notting Hill, con su aire bohemio; Covent Garden, con su mezcla de tiendas y vida callejera; Charing Cross, Trafalgar Square y Piccadilly Circus, que siempre vibran con energía. Londres es una ciudad de contrastes, y eso se nota en cada paseo.

En 2008, viajamos con Vicente y nos alojamos en el NH Harrington (Kensington y Chelsea). En 2010, fuimos en pareja y elegimos el Ibis London Earls Court (Brompton), funcional y bien ubicado. En 2011, volvimos con nuestra hija Carmen, que estaba en Cambridge, y nos quedamos en una residencia universitaria también en Kensington.

Incluso entre 2008 y 2011, notamos cómo cambiaban barrios, comercios y hoteles. Londres está en permanente transformación. Hoy, tras el Brexit, y con una política migratoria más restrictiva, ya no es tan fácil imaginar una escapada espontánea. No sé si volveré. Tal vez no. Pero me queda la certeza de haber conocido una ciudad enorme, exigente, bella y culturalmente generosa.

Viajes realizados a Londres

  • 2008 – Primer viaje (familia). NH Harrington, Kensington y Chelsea.
  • 2010 – Segundo viaje (pareja). Ibis London Earls Court, Brompton.
  • 2011 – Tercer viaje (con Carmen, en Cambridge). Residencia universitaria en Kensington.
  • 2024 – Viajamos a Cambridge pero no visitamos Londres.

Total: 11 días en Londres.

Vídeo: Londres – Recuerdos de tres viajes

Etiquetas: Londres, Reino Unido, viajes, capitales, museos, turismo cultural, arquitectura, transporte público, Oyster Card, barrios de Londres