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MIS RINCONES FAVORITOS

 




"Viajar es descubrir lugares que se quedan en el corazón, donde cada rincón cuenta una historia única."



Explorar el mundo ha sido siempre una de mis mayores pasiones. Cada viaje es una oportunidad para sumergirme en nuevas culturas, caminar por calles llenas de historia y, sobre todo, descubrir esos rincones especiales que, de alguna manera, me hacen sentir parte de algo más grande. A lo largo de mis viajes, he encontrado lugares que han dejado una huella profunda en mí: desde ciudades antiguas cargadas de misterio, hasta paisajes naturales que parecen sacados de un sueño. Cada uno de estos rincones tiene algo que lo hace inolvidable, ya sea su belleza arquitectónica, su atmósfera única o simplemente la serenidad que se respira al estar allí. Estos lugares favoritos no solo son destinos, sino pequeñas joyas que he ido coleccionando en mi memoria, y que me inspiran a seguir viajando y descubriendo nuevas maravillas.




CRIPTAS REALES DE LOS AUSBURGOS. VIENA







“Fue un rincón nuevo en una ciudad que ya conocíamos. Me impresionó más de lo esperado.”

Bajo la Iglesia de los Capuchinos, en pleno centro de Viena, la Cripta Imperial (Kapuzinergruft) reúne más de 140 sepulturas de la dinastía de los Habsburgo. Fundada en 1618 por la emperatriz Ana del Tirol, el conjunto creció para acoger a emperadores, emperatrices y otros miembros de la familia imperial.

Entre las tumbas más conocidas están las de María Teresa —enterrada junto a Francisco I— y la de Francisco José I, cuyo larguísimo reinado sigue pesando en la memoria europea. También la de Sissi, figura rodeada de luz pública y de una intimidad más frágil.

Lo que la hace especial es el contraste: el esplendor barroco y neoclásico de los sarcófagos frente al silencio sobrio de las galerías. Al salir sentí la historia a ras de suelo, sin estridencias; la humanidad detrás del mito imperial.


LIBRERIA EL ATENEO. BUENOS AIRES





“Estar allí es distinto a cualquier otra librería. El lugar te envuelve y cuesta marcharse.”

Antigua sala neoclásica de 1919 reconvertida en librería, El Ateneo Grand Splendid conserva el techo abovedado con su gran mural, los palcos —hoy llenos de libros— y el escenario convertido en café. Todo se ha preservado con cariño, y se nota.

No es solo un sitio para comprar: es un lugar para estar. Pasear por palcos y pasillos es como asistir a una función silenciosa dedicada a la lectura, con el rumor de las páginas en lugar de aplausos.

Lo que la hace diferente es esa mezcla de historia, arte y literatura que te ancla sin prisa. Sentí ganas de quedarme un poco más, como si el tiempo allí decidiera ir a su ritmo.




CATEDRAL DE SIENA






Cada vez que volvemos, parece que descubrimos algo nuevo. Impone desde lejos y sorprende hasta el último rincón.”

La fachada, de mármol blanco y negro —colores simbólicos de Siena—, está cubierta de esculturas, relieves y mosaicos dorados que brillan con el sol. Pero es al cruzar la puerta cuando se entiende por qué este templo es considerado una joya del gótico italiano.

El interior impresiona. Las columnas rayadas en blanco y negro guían la vista hacia la cúpula, donde un cielo estrellado pintado en azul profundo eleva el espacio. El suelo, cubierto de escenas bíblicas talladas en mármol, obliga a caminar despacio, como si cada paso fuera parte de una historia.

Entre los espacios más sorprendentes está la Biblioteca Piccolomini, con frescos vivos y coloridos que relatan la vida del papa Pío II. Entrar allí es como acceder a otro mundo suspendido en luz.

La atmósfera del Duomo es solemne y mística. La luz que se filtra por las vidrieras envuelve cada detalle en un silencio reverente. Más que una visita, es una experiencia de belleza, historia y asombro.


POMPEYA






Aunque uno haya visto fotos, caminar por Pompeya cambia por completo la percepción.”

La antigua ciudad romana fue sepultada por la erupción del Vesubio en el año 79 d.C. La ceniza volcánica conservó casas, templos, frescos y objetos cotidianos con una claridad que sorprende aún hoy. Pasear por sus calles es detenerse en el instante en que todo quedó en pausa.

Entre los lugares más impactantes están la Villa de los Misterios, con frescos aún vivos, y el anfiteatro, que recuerda la importancia del espectáculo en la ciudad. Pero nada conmueve tanto como los moldes de los cuerpos atrapados en la erupción: recuerdos silenciosos de una tragedia profundamente humana.

Cada rincón tiene algo que contar: el Foro detenido en su bullicio, las termas, las tabernas, las casas privadas. Todo invita a imaginar la vida de hace dos mil años con asombrosa precisión.

Visitar Pompeya no es ver ruinas, es entrar en una ciudad real con historias reales y sentir, aunque sea por un momento, el peso del tiempo detenido.




MUSEO D'ORSAY. PARIS 




Un museo que mezcla historia, arte y arquitectura. Cada paso revela algo nuevo.”

A orillas del Sena, el Museo d’Orsay ocupa la antigua estación ferroviaria construida para la Exposición Universal de 1900 y transformada en museo en 1986. Su reloj, la estructura de hierro y la luz recuerdan constantemente su origen.

Lo primero que impacta al entrar es la nave central: un espacio amplio y luminoso donde las obras parecen expuestas bajo una cúpula de cristal. Pasillos y niveles se abren como un escenario en movimiento.

Su colección es de las más importantes en arte impresionista y postimpresionista: Monet, Renoir, Degas, Van Gogh, Cézanne, Toulouse-Lautrec. Verlos aquí multiplica el impacto: la luz, los trazos, lo cotidiano cobran otra vida.

Pero no todo es pintura. También hay esculturas, fotografía, mobiliario y artes decorativas de finales del XIX y principios del XX, una visión completa de una época que cambió la forma de mirar el mundo.

Y al final, nada mejor que asomarse desde el gran reloj del museo: París enmarcada en un círculo de cristal. El broche perfecto para detenerse y contemplar.



MACHU PICCHU. PERU



Nada te prepara para verlo: arquitectura y paisaje encajan como una sola cosa.”

En lo alto de los Andes, la ciudadela inca del siglo XV sorprende por su equilibrio entre ingeniería y entorno. Terrazas, caminos de piedra y montañas actúan como un todo: parece creado por la naturaleza y, a la vez, cuidadosamente diseñado.

Los muros de bloques perfectamente encajados hablan de un conocimiento técnico avanzado. El Templo del Sol, la Piedra Intihuatana, las plazas y los canales revelan un trazado pensado con sentido ritual y práctico.

Al amanecer, la bruma se abre y la luz recorre las piedras. El silencio tiene otra densidad: como si aún resonaran voces antiguas entre las ruinas.

Más que una visita, es un viaje en el tiempo y una pausa del presente. Machu Picchu impresiona y serena a la vez; transmite paz, misterio y una belleza difícil de explicar.




CHIADO DE LISBOA. PORTUGAL




Tradición y vida contemporánea en la misma calle; siempre acabamos volviendo.”

Barrio elegante y literario, el Chiado combina edificios pombalinos, librerías, cafés y teatros. Sus calles adoquinadas tienen ritmo propio: pasado y presente conviven sin esfuerzo.

La Librería Bertrand —la más antigua del mundo— respira historia en cada sala. A dos pasos, A Brasileira conserva el café clásico y la estatua de Pessoa en la puerta; allí fotografié a Carmen y Ana, un pequeño ritual cada vez que volvemos.

El Teatro Nacional de São Carlos aporta la nota escénica y, desde el Miradouro de Santa Catarina, el Tajo se abre como un telón. Cultura, belleza y nostalgia en un mismo paseo.

Eso es el Chiado: un punto de encuentro entre el pasado literario de Lisboa y su presente vibrante. Un barrio que invita a quedarse un poco más.



CIUDAD DE LAS CIENCIAS. VALENCIA


“Volver como visitante a ‘la Ciutat’ es volver a casa con ojos nuevos.”

Tras más de veinte años viviendo en Valencia, regresar a este conjunto de Calatrava y Candela tiene un valor especial. Futurista y reconocible, se integra en el viejo cauce del Turia —hoy un jardín urbano— como un paseo de arquitectura, ciencia y arte.

L’Hemisfèric —el “ojo”— ofrece IMAX y planetario; el Museo de las Ciencias invita a tocar y experimentar; el Oceanogràfic recorre ecosistemas marinos con tiburones, delfines y pingüinos.

El Palau de les Arts añade la dimensión escénica; el Umbracle, su paseo ajardinado con esculturas; y el Ágora, la versatilidad para grandes eventos. Un conjunto que funciona por piezas y como unidad.

No es solo un lugar para ver, sino para explorar y aprender. Incluso con los años, sigue sorprendiendo y emocionando: una postal contemporánea de Valencia.



FOROS ROMANOS. ROMA



“Caminar por el Foro es pisar el corazón de la Antigua Roma.”

Nuestra primera visita fue en 2007, cuando la entrada aún era gratuita. Lo que impacta no es el precio, sino la sensación de recorrer el mismo terreno que pisaron senadores, emperadores y ciudadanos durante más de mil años.

El Templo de Saturno, la Basílica de Majencio y Constantino o el Arco de Septimio Severo siguen marcando la grandeza de la ciudad. La Casa de las Vestales recuerda la importancia del culto y la vida religiosa.

Entre el Palatino y el Capitolio, cada piedra cuenta un capítulo del relato romano: política, religión, comercio, celebraciones y crisis.

Volver al Foro Romano es siempre un reencuentro con el pasado, y un recordatorio de hasta qué punto Roma moldeó nuestro mundo.



RAVENA CENTRO DEL ARTE BIZANTINO. ITALIA





“Una sorpresa serena: mosaicos, historia y calma.”

Capital del Imperio Romano de Occidente y, después, centro del poder bizantino, conserva ocho monumentos Patrimonio de la Humanidad. La Basílica de San Vital y el Mausoleo de Gala Placidia son lecciones vivas de mosaico y luz.

Su emplazamiento entre marismas y la antigua conexión con el Adriático por la Fosa Augusta explican su papel estratégico.

Rávena fue el último refugio de Dante. Ese pulso literario se siente en calles, museos y librerías; otros, como Byron u Hesse, también hallaron inspiración aquí.

No busca deslumbrar y, sin embargo, lo consigue sin esfuerzo: un refugio de arte y memoria que se queda muy dentro.




TEATRO ROMANO DE TAORMINA. SICILIA






Arqueología y paisaje: un balcón al Jónico con el Etna de fondo.”

Construido en el siglo III a. C. y ampliado por los romanos, el teatro fue escenario de tragedias y de espectáculos. Sentarse en sus gradas es un diálogo entre piedra, cielo y mar.

La acústica, la luz y la inmensidad del paisaje generan una atmósfera casi sagrada. El viento trae el olor salino, el sol calienta la piedra, y el tiempo parece detenerse.

Sicilia guarda otros teatros clásicos —Siracusa, Segesta, Catania—, cada uno con su carácter. Taormina tiene la rara virtud de emocionar sin palabras.

De aquellos días (septiembre de 2018) me quedó la certeza de que aquí lo natural y lo histórico se abrazan de forma única.



EL DESIERTO DE LA HUACACHINA. PERU






“Un oasis improbable entre dunas infinitas.”

Un mar de arena dorada abre de pronto un lago rodeado de palmeras. La llegada ya impresiona; el recorrido en buggy por las dunas es pura adrenalina.

Desde lo alto, el horizonte de curvas y luz invita al silencio. El sandboard añade el punto lúdico, con bajadas que son vértigo y risa.

El contraste entre movimiento y calma define la experiencia: subidas y descensos, viento y sol, y luego la quietud del oasis.

Huacachina no es solo un lugar: es una sensación que se queda mucho tiempo después.




MUSEO EGIPCIO DE TURÍN. ITALIA 






“No esperábamos tanto fuera de Egipto: una inmersión completa en 5.000 años.”

Fundado en 1824, el Museo Egizio es el más importante dedicado en exclusiva a Egipto después de El Cairo. Más de 30.000 piezas recorren de lo predinástico a lo grecorromano.

Imponen la estatua de Ramsés II, los sarcófagos, las momias y el célebre Papiro de Turín. La presentación cronológica ayuda a entender creencias, arte y vida cotidiana.

Cada sala está pensada para mirar y comprender: ajuares, amuletos, papiros y estelas revelan una civilización que sigue fascinando.

Más que un museo, una experiencia que conecta de lleno con el mundo antiguo.





MALL NATIONAL WASHINGTON. ESTADOS UNIDOS 




"Memoria, historia y democracia al aire libre.”

Entre el Capitolio y el Lincoln Memorial se extiende esta gran avenida verde, con el Monumento a Washington en el eje y los museos Smithsonian alrededor, todos de acceso gratuito.

El Memorial a los Veteranos de Vietnam —sobrio e íntimo— invita al silencio; los de Corea y la Segunda Guerra Mundial completan el homenaje cívico.

Es un espacio donde lo personal y lo colectivo se encuentran: educación, memoria y paseo urbano.

Fue el primer rincón de esta serie que conocí (1989). De algún modo, el lugar donde empezó todo.





SICILIA

 






Cuando me dicen que soy demasiado viejo para hacer una cosa, procuro hacerlo rápido. 

Pablo Picasso.








LA ISLA MAS BONITA DE ITALIA


Catedral de Palermo


Viaje a Sicilia (2018)


Nunca imaginé que la isla de Sicilia albergara restos arqueológicos tan impresionantes y de épocas tan diversas. Antes de visitarla, la asociaba únicamente con la Mafia, Palermo y el juez Falcone. Pero al llegar, esa percepción cambió por completo.


Palermo

El 4 de septiembre de 2018 aterrizamos en Palermo, procedentes de Valencia en un vuelo de Ryanair. No existían vuelos directos desde Alicante sin escalas. Alquilamos un coche para recorrer la isla por libre, con paradas en Palermo, Agrigento y Catania, desde donde planificamos excursiones por la región.

Nos alojamos en el Hotel Ibis Styles Palermo, junto al puerto. Fue una excelente elección por su ubicación, desayuno completo y comodidad. Al llegar por la noche, cenamos y descansamos para iniciar el viaje al día siguiente.

Recorrimos Palermo a pie, empezando por Quattro Canti, un cruce barroco del siglo XVII donde se cruzan las dos principales avenidas. Las fachadas simétricas y los detalles decorativos nos impresionaron. Visitamos la imponente Catedral de Palermo, iniciada en el siglo XII, con una mezcla de estilos y clara influencia del gótico aragonés.

Después, paseamos por la Plaza Pretoria, una joya renacentista con su fuente de esculturas, también conocida como la “Plaza de la Vergüenza”. Cerramos nuestra visita con un recorrido en autobús turístico para tener otra perspectiva de la ciudad. 

Palermo superó todas mis expectativas: vibrante, histórica y llena de vida.


Segesta, historia entre colinas


El día 6 de septiembre, partimos temprano hacia Segesta. En la autopista vimos el monolito en memoria del juez Giovanni Falcone, asesinado por la mafia en 1992.

En Segesta, tras dejar el coche, subimos en autobús hasta el yacimiento. El templo griego inacabado, bañado por la luz dorada del sol, nos dejó sin palabras. Aunque no visitamos el teatro, situado más arriba en la colina, su entorno ofrece vistas espectaculares.


Selinunte y Scala dei Turchi


Continuamos hacia Selinunte, famosa por su conjunto de templos griegos frente al mar. El centro de interpretación es muy útil para contextualizar la visita.

Por la tarde nos acercamos a la espectacular Scala dei Turchi, una formación de acantilados de caliza blanca moldeada por el mar. El contraste entre el blanco de las rocas y el azul del Mediterráneo es inolvidable. Finalizamos el día en nuestro hotel en Agrigento.



Agrigento y el Valle de los Templos


Uno de los momentos más especiales del viaje fue visitar el Valle de los Templos en Agrigento. Llegamos temprano, sin multitudes, y recorrimos con calma sus cinco templos griegos, especialmente:

  • Templo de la Concordia

  • Templo de Juno

  • Tumbas bizantinas

Pese al calor, fue una experiencia inolvidable. Comimos después en la ciudad y descansamos para el siguiente tramo del viaje.



Catania y Acireale


Nuestra siguiente base fue Catania. Comenzamos en la Catedral del Duomo, en una plaza reconstruida tras el terremoto de 1693. Visitamos:

  • El teatro romano, desenterrado tras una erupción del Etna.

  • El anfiteatro romano, parcialmente oculto bajo edificios modernos.

Después nos alojamos en el Ibis Styles de Acireale, a media hora de Catania. El pueblo estaba en fiestas, así que cenamos y paseamos entre música y celebraciones.




Siracusa y Ortigia


El día 9 de septiembre nos dirigimos a Siracusa, y comenzamos en el teatro griego-romano, en excelente estado de conservación. Visitamos también:

  • El anfiteatro romano, más deteriorado pero evocador.

  • La Oreja de Dionisio, una cantera artificial con una acústica singular.

Cruzamos a la isla de Ortigia, conectada por puente. Aparcamos antes de llegar para recorrer a pie sus encantadoras calles. Vimos:

  • La Catedral de Siracusa, construida sobre un templo griego.

  • El Castillo Maniace, una fortaleza con jardines.


Volvimos a Acireale para disfrutar nuevamente del ambiente festivo local.



Taormina, última joya


El 10 de septiembre, camino de regreso a Palermo, hicimos parada en Taormina, un destino encantador.

  • Visitamos el Teatro Antiguo de Taormina, con vistas al mar y el Etna.

  • Paseamos por el Corso Umberto, repleto de tiendas y cafés.

  • Disfrutamos de la Piazza IX Aprile, con una panorámica espectacular.


Almorzamos allí y continuamos hasta Palermo atravesando los túneles del norte de la isla.


Últimas visitas en Palermo

En nuestro último día en Sicilia, visitamos la Capilla Palatina del Palacio Normando, con sus mosaicos dorados bizantinos. Fuimos temprano y pudimos disfrutarla sin multitudes.

También vimos el imponente Teatro Massimo, el tercero más grande de Europa, símbolo de la vida cultural de la ciudad.Sicilia nos sorprendió a cada paso. De templos griegos milenarios a ciudades barrocas, de castillos medievales a teatros romanos, la isla fue un mosaico de culturas, historia y paisajes.

Me encantaría regresar para explorar más rincones, al igual que volver a la Toscana. Sicilia merece más de una visita.