Lisboa: luz atlántica, colinas y saudade
Lisboa, mirador al Atlántico
“Lisboa es luz y melancolía, un puente entre el pasado y el horizonte infinito.”
Lisboa la visitamos con relativa frecuencia desde finales de los 80 y he regresado varias veces desde 2004. Ciudad de colinas, tranvías y azulejos, combina tradición y vida contemporánea. Me imagino viviendo allí: el mar cerca, la luz cambiante y ese ritmo pausado que invita a quedarse “um bocadinho” más.
Llegada y alojamiento
Suelo llegar en coche desde Badajoz (trayecto cómodo). El tren no destaca por rapidez ni comodidad; el avión es una gran alternativa desde varias ciudades. Nos alojamos cerca de la Plaza del Marqués de Pombal: zona tranquila, bien comunicada y con buena oferta hotelera.
Itinerario por la ciudad
Alfama, Chiado y Barrio Alto en el 28
Lisboa se disfruta a pie o en el tranvía 28, que recorre Alfama, Chiado y Barrio Alto. Alfama es mi rincón favorito: cuestas empedradas, ropa tendida, fachadas antiguas y, a veces, fado asomando por las ventanas.
Belém monumental
En Belém, el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém son imprescindibles. El tranvía o el tren suburbano facilitan el acceso. Muy cerca, los pastéis de Belém son la tentación inevitable (mejor fuera de horas punta).
Plaza del Comercio y la Sé
La Plaza del Comercio se abre al Tajo como un salón urbano. La Catedral (Sé) mezcla siglos y estilos, y es una parada perfecta para entender la historia de la ciudad.
Parque de las Naciones y excursión a Sintra
Para un contraste moderno, el Parque de las Naciones (Expo 98) ofrece paseos junto al río y arquitectura contemporánea. Desde Lisboa, Sintra es una excursión perfecta de un día: palacios, jardines y aire romántico (conviene salir temprano).
Gastronomía
Cocina honesta y sabrosa: bacalhau à Brás (dourado), carne de cerdo con almejas y los pasteles de nata. Consejo: aléjate un par de calles de las zonas más turísticas para encontrar mejores precios y ambiente local.
Compras y paseos
- Tiendas y cafés del Chiado.
- Ambiente nocturno en Barrio Alto.
- Miradores de Graça y Santa Luzia hacia el Tajo.
Lisboa para quedarse
Lisboa no es solo un destino: es una posibilidad de hogar. Entre tranvías, miradores y el Tajo, cada visita confirma lo mismo: volver… o quedarse.