Mostrando entradas con la etiqueta música clásica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta música clásica. Mostrar todas las entradas

VIENA.AUSTRIA

Viena: cinco viajes a la elegancia imperial (1995–2023)

Palacio Belvedere, Viena

Belvedere, Viena


“Viena no se impone, se insinúa. No grita, susurra.”


Viena es una ciudad a la que he regresado en varias ocasiones. La visité por primera vez en octubre en 1995 y, desde entonces, he estado cuatro veces mas.

Destaca por su arquitectura imperial y su historia. Uno de los recorridos habituales ha sido caminar desde la Ópera por la Ringstrasse, pasando por el Parlamento y el Ayuntamiento (Rathaus), entre otros edificios históricos.

Incluso en mi viajes por motivos profesionales,  encontré tiempo para recorrer la ciudad a pie. Viena combina patrimonio, orden urbano y una vida cultural consolidada.

Viena en invierno

La mayoría de mis visitas a Viena han sido en diciembre. En esa época la ciudad está iluminada y cuenta con mercadillos de Navidad en distintos puntos. En noviembre de 2010 recorrimos sus calles con la sensación de volver a un lugar conocido. Antes habíamos estado en 2006 y 2009.

En 2023 regresé por quinta vez, acompañado por mi hermana menor y su marido. Su interés principal eran los mercadillos navideños, que en algunos ámbitos institucionales se denominan “mercados de invierno”. Nosotros viajamos con la intención de visitar los tradicionales mercadillos de Navidad.

Nos alojamos en el Hotel Exe Viena, situado a unos diez minutos en tranvía del Ayuntamiento. El tranvía 44 nos dejaba junto al Parlamento. Desde esa zona era fácil desplazarse a pie a los principales puntos del centro.

Mercadillos entre palacios

El primer día lo dedicamos al Palacio de Schönbrunn, que ya habíamos visitado en 2006. No recordaba bien aquella primera visita. Recorrimos de nuevo las salas y también el Museo de Carruajes Imperiales, situado dentro del mismo recinto.
Almorzamos en una cafetería del complejo. Pedimos salchichas con puré y goulash. La comida fue correcta y el precio razonable. Frente a la fachada principal del palacio se encontraba uno de los seis mercadillos que visitamos. El de Schönbrunn destaca por su ubicación junto al conjunto barroco.

Otro día fuimos a la Catedral de San Esteban, en el centro de la ciudad. La entrada al interior cuesta 6 euros. Visitamos las vidrieras y las capillas. En los alrededores había otro mercadillo con puestos de comida y bebida caliente. Después caminamos por el Graben y la Kärntner Straße. Comimos en Vapiano Moulin Rouge, un restaurante de cadena donde preparan la pasta al momento. La opción resultó práctica y a precio moderado.


Palacios y arte imperial

Dedicamos una jornada a la Biblioteca Nacional Austriaca. La sala principal, de estilo barroco, cuenta con frescos, globos terráqueos y fondos antiguos. Es uno de los espacios más destacados de la ciudad.

Cerca se encuentra la Cripta Imperial, en la Iglesia de los Capuchinos. Allí están enterrados miembros de la dinastía Habsburgo, entre ellos Francisco José y la emperatriz Isabel. Las urnas funerarias son piezas de metal trabajadas con gran detalle. En esa zona visitamos también el mercadillo de Freyung, de menor tamaño y ambiente tranquilo.

El mercado más grande es el de Rathausplatz, frente al Ayuntamiento. Reúne numerosos puestos y una iluminación extensa. Junto a él se encuentra la Iglesia Votiva. En Maria-Theresien-Platz, entre los museos de Historia del Arte y Ciencias Naturales, hay otro mercadillo.

Belvedere y Karlplatz

El último día visitamos el Palacio de Belvedere. Allí se exponen obras de Gustav Klimt, entre ellas El beso. Después caminamos hasta Karlplatz para ver la Iglesia de San Carlos Borromeo. También entramos en el edificio de la Secesión, donde se conserva un friso de Klimt. Comimos en el restaurante Bier & Bierli, cerca de la Ópera. Ofrece cocina tradicional y precios razonables.

Detalles prácticos

En viajes anteriores volábamos con escala desde Alicante o Valencia. En 2023 optamos por un vuelo directo. Para trasladarse desde el aeropuerto al centro, el City Airport Train (CAT) es rápido. En grupo, puede resultar más práctico un traslado privado. El transporte público funciona con regularidad. Tranvía y metro permiten desplazarse con facilidad. Estar alojado cerca del centro o de una línea directa simplifica los trayectos. Viena se recorre bien a pie.

En distintos viajes hemos hecho pausas en cafés tradicionales para tomar melange, tarta Sacher o apfelstrudel. En una visita anterior asistimos a un ensayo general de la Escuela Española de Equitación, en el Hofburg. Días después acudimos a una representación completa. Viena mantiene un entorno ordenado y limpio. Es una ciudad que conserva su patrimonio y su ritmo estable.

Seguiré regresando cuando tenga ocasión.


Etiquetas: viajes, Viena, Austria, Europa, mercados de Navidad, palacios imperiales, cafés históricos